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Pinsa con atún: ideas y recetas para cualquier ocasión

Después de haber explorado la pinsa margherita, y otras versiones con patatas, calabacín, bresaola o quesos, seguimos nuestro recorrido por las combinaciones más sabrosas con otro gran clásico: la pinsa con atún.

Lo mejor de este ingrediente es que gusta a todos: a quienes buscan sabores intensos, a quienes prefieren opciones ligeras, o a quienes necesitan una comida rápida pero nutritiva. Y sobre todo, se presta a infinitas interpretaciones: con verduras frescas, quesos, legumbres o cereales, siempre encuentra su lugar perfecto. Vamos a profundizar un poco más.

Las virtudes del atún: sabor, versatilidad y ligereza

El atún es uno de esos ingredientes que nunca faltan en la cocina. Su mérito está en su versatilidad: se puede consumir crudo, marinado, sellado o en conserva, ya sea al natural o en aceite. Cada forma ofrece un sabor y una textura diferentes, aptos tanto para platos fríos como calientes, ligeros o más elaborados.

Desde el punto de vista nutricional, el atún es una excelente fuente de proteínas magras y ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular. Por eso es apreciado también por quienes siguen dietas hipocalóricas o ricas en proteínas. El único cuidado debe tenerse con el atún en aceite: conviene escurrirlo bien o, si es posible, elegir versiones con aceite de oliva virgen extra de calidad. Aún mejor, optar por el atún al natural y añadir un chorrito de aceite en el momento de servir, si se desea.

Como decíamos, el atún combina muy bien con una gran variedad de ingredientes: cebolla, tomates cherry, calabacín, aceitunas, quesos frescos o curados. Es un verdadero comodín en la cocina, capaz de convertir cualquier preparación sencilla en un plato que conquista.

Pinsa con atún: cómo combinarlo de la mejor forma

Ya hemos visto que el atún puede disfrutarse de muchas maneras —crudo, marinado, sellado, en conserva al natural o en aceite— y cada una tiene su perfil propio de sabor y textura. Por ejemplo, el atún crudo o marinado aporta frescura y delicadeza, el sellado da una nota más intensa, y el atún en conserva, especialmente en aceite, ofrece un sabor inmediato y sabroso.

Cuando lo combinamos con una pinsa, la elección del tipo de atún es importante para equilibrar el plato:

  • Atún al natural: ideal con ingredientes frescos como tomates cherry, ensaladas o verduras a la parrilla.
  • Atún en aceite: perfecto con cebolla, quesos o condimentos más intensos, aunque hay que usarlo con moderación para evitar exceso de grasa.
  • Atún sellado: excelente para recetas más gourmet y presentaciones elegantes, acompañado quizá de verduras crujientes o salsas ligeras.

Existen muchísimas combinaciones posibles, pero aquí hemos seleccionado las cuatro recetas más populares y fáciles de preparar usando las bases precocidas de Di Marco. Así se obtiene en pocos minutos una pinsa crujiente por fuera, suave por dentro y llena de sabor. Y todo con el mínimo esfuerzo.

Pinsa con atún y cebolla

La pinsa con atún y cebolla es un clásico que combina la dulzura de la cebolla cocida con el sabor salado del atún. Además del sabor, es un plato ligero (si se controla bien el aceite), en línea con la filosofía original de la pinsa: digestibilidad, equilibrio y simplicidad de los ingredientes. Perfecta para quienes aman los sabores intensos pero armoniosos, se prepara en pocos minutos y conquista al primer bocado.

Para prepararla, hornea la base precocida de Di Marco durante la mitad del tiempo recomendado (unos 3 minutos), luego añade cebolla morada finamente cortada y ligeramente salteada, junto con el atún en aceite bien escurrido. Vuelve a hornear hasta que esté dorada y termina con un poco de orégano.

Pinsa con atún y tomates cherry

Una pinsa clásica, fresca, colorida y ligera, ideal para una cena rápida o un almuerzo veraniego. Gracias a la combinación de atún al natural y tomates maduros, esta receta garantiza ligereza sin renunciar al sabor. Es perfecta también como aperitivo entre amigos o como plato único en una pausa de trabajo saludable y satisfactoria.

Coloca los tomates cherry cortados por la mitad sobre la base precocida de Di Marco, aliña con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Hornea unos minutos, luego añade el atún desmenuzado y unas hojas de albahaca fresca para un toque aromático.

Pinsa con atún y mozzarella

Cremosa, fundente y sabrosa: la pinsa con atún y mozzarella es una combinación sencilla pero muy gratificante. Para obtener el mejor resultado, es importante equilibrar bien las cantidades: demasiado atún puede tapar el sabor delicado de la mozzarella, mientras que un exceso de queso puede reducir la intensidad del atún. El equilibrio es la clave para un plato armonioso, fácil de digerir y fiel a la filosofía de la pinsa.

Distribuye cubos de mozzarella fiordilatte sobre la base precocida de Di Marco, dejando algunos espacios libres. Hornea hasta que el queso se funda y la base esté dorada. Al sacarla del horno, añade el atún —ya sea al natural o bien escurrido en aceite— y termina con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas aceitunas negras para un toque mediterráneo.

Pinsa con atún, calabacín y ralladura de limón

Por último, proponemos una combinación fresca y aromática, perfecta para quienes quieren un plato ligero, rápido y tan bueno que dan ganas de repetirlo al instante.

Grilla o saltea rodajas de calabacín y colócalas sobre la base precocida de Di Marco. Añade atún al natural desmenuzado y hornea hasta que esté dorada. Al salir del horno, añade ralladura de limón y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Luego prepárate otra de inmediato, porque la primera no será suficiente.

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