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Pinsa para merendar: ideas rápidas y apetitosas para después del colegio

Cuando tu hijo vuelve del colegio y te pregunta qué hay para merendar, no siempre tienes tiempo o ganas de preparar algo desde cero. Al mismo tiempo, encontrar cada día una idea diferente, que sea rápida de preparar y se adapte a sus gustos, puede convertirse en un pequeño reto.

Aquí tienes algunas sugerencias pensadas especialmente para ti.

Una merienda rápida para tardes llenas de compromisos

Vas a recoger a tu hijo al colegio y volvéis juntos a casa. Tiene hambre, pero tú todavía tienes un millón de cosas que hacer: responder a algunos mensajes de trabajo, hacer unas compras, realizar una llamada importante y después acompañarlo a su actividad deportiva. En medio de todo esto, también tienes que encontrar una merienda que sea rápida de preparar y diferente de lo habitual.

¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza? La merienda envasada. Al fin y al cabo, la comodidad es difícil de superar, pero para tu hijo querrías algo mejor, más saludable, equilibrado y ligero, que le aporte la energía adecuada sin resultarle pesado.

La Pinsa te simplifica la vida. Solo tienes que tener una base preparada en casa, quizá en versión snack, y condimentarla en pocos minutos con lo que encuentres en el frigorífico o la despensa, eligiendo cada vez una versión dulce o salada según los ingredientes que tengas y sus preferencias. No hace falta planificar una receta elaborada: bastan unos pocos ingredientes bien combinados y una porción adaptada al hambre del momento y a los compromisos posteriores.

Por lo demás, valen las reglas de siempre: 5 minutos de horno, sartén o freidora de aire, y puedes servirla cortada en tiras, pequeños cuadrados o porciones, para que resulte más fácil de comer incluso cuando hay poco tiempo. También puedes dividir la base en varias partes y condimentarlas de forma diferente, sin tener que preparar varias meriendas desde cero.

Primer consejo: prepárala con antelación y cambia de sabor a menudo

Si sabes que al volver del colegio tendrás poco tiempo, puedes organizar la merienda con antelación. Ten en casa algunas bases de Pinsa Di Marco, quizá en versión congelada, que se conserva durante 18 meses, y prepara sin estrés lo que pueda servirte durante los días siguientes: fruta lavada y cortada, mermeladas correctamente conservadas, algo de verdura y embutidos ya porcionados. Cuando llegue el momento, solo tendrás que calentar la base durante 5 minutos y completarla.

Prepararse con antelación no significa servir todos los días lo mismo: aunque sea su Pinsa favorita, tarde o temprano acabará cansándose. Para cambiar el resultado basta con sustituir unos pocos ingredientes, elegir una fruta diferente, alternar yogur y ricotta o variar entre miel, mermelada y frutos secos. La presentación también ayuda a introducir variedad: la misma Pinsa puede cortarse en tiras, pequeños cuadrados o bocados que se comen con las manos, quizá incluso mientras se juega.

Segundo consejo: para no equivocarte, empieza por lo dulce

Cuando se habla de la merienda después del colegio, lo dulce es la opción más apreciada por niños y adolescentes. Como hemos dicho, no hace falta seguir una receta concreta ni comprar cada vez ingredientes especiales: abre el frigorífico y la despensa, mira qué tienes en casa y parte de ahí.

¿Tienes fruta? Puedes combinarla con yogur o cremas. ¿Hay un tarro de mermelada ya abierto? Basta con una capa fina, quizá completada con unas rodajas de manzana o plátano. La miel, el cacao, la canela y las cremas de frutos secos pueden ayudarte a variar el sabor sin convertir la merienda en una preparación elaborada.

Aquí tienes algunas combinaciones que puedes utilizar como inspiración:

  • Nutella y fruta fresca: extiende la Nutella sobre la Pinsa todavía templada y añade plátano, fresas o la fruta que tengas en casa. Es la combinación de siempre que gusta a todo el mundo.
  • Ricotta, miel y fruta fresca: calienta la Pinsa y añade los ingredientes inmediatamente después, eligiendo la fruta disponible y cortándola en trozos pequeños. Solo hay que prestar atención a la cantidad de miel: basta con un hilo, no hace falta más.
  • Yogur, plátano y frutos secos: deja que la base se temple antes de extender el yogur, y después complétala con plátano y algunos frutos secos, si los tienes.
  • Manzana, canela y chocolate negro: coloca unas rodajas finas de manzana sobre la Pinsa, añade una pizca de canela y termina con unas virutas de chocolate, que se derretirán creando una combinación perfecta.

Son ideas de las que partir, no recetas que debas seguir al pie de la letra. Si te falta algún ingrediente, sustitúyelo por algo parecido sin darle demasiadas vueltas. Seguro que quedará bien.

Tercer consejo: no subestimes la merienda salada

Lo dulce es un clásico, pero la merienda salada también tiene sus ventajas, sobre todo si los niños o adolescentes comen poco a la hora del almuerzo o tienen por delante una tarde especialmente activa. También en este caso conviene partir de los ingredientes que ya tienes en casa o guardar en el frigorífico algunas alternativas elegidas específicamente para la merienda.

El objetivo es encontrar combinaciones sencillas y bien equilibradas. Es mejor evitar acumular salsas, condimentos o demasiados ingredientes, especialmente si después está prevista alguna actividad recreativa o falta poco para la cena. Un queso fresco, algo de verdura, tomate o una pequeña cantidad de embutido pueden ser más que suficientes.

Si tienes dudas, empieza por estas ideas:

  • Tomate y mozzarella, todo un clásico. Condimenta la Pinsa con un poco de tomate y mozzarella bien escurrida y después métela en el horno. Es una propuesta sencilla y familiar, que puedes completar con un hilo de aceite. Añade un toque de albahaca y tendrás una Margherita.
  • Ricotta y tomates cherry: calienta primero la base y después añade la ricotta y los tomates cherry cortados en pequeños trozos. Puedes completarla con orégano o albahaca, si los tienes en casa.
  • Jamón cocido y queso fresco: extiende una fina capa de queso sobre la Pinsa después de cocinarla y añade una pequeña cantidad de jamón. Cortada en tiras o doblada, resulta práctica de comer incluso cuando tienes que salir poco después.
  • Stracchino y tomate: extiende una fina capa de stracchino sobre la Pinsa caliente y añade unas rodajas finas de tomate. Si te gusta, termina con una pizca de orégano: pocos ingredientes, preparación inmediata y un sabor sencillo que funciona muy bien también para la merienda.

Estas también son indicaciones que puedes adaptar, no recetas consolidadas y validadas por las mejores pinserías del planeta. Parte del hambre del momento y de los compromisos posteriores, elige pocos ingredientes y controla las cantidades: la merienda debe aportar energía para el resto de la tarde, no convertirse en un segundo almuerzo.

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