loader image

Pinsa bresaola: ligereza y sabor realmente pueden convivir

Seamos honestos: ¿cuántos de nosotros buscamos un plato que combine sabor y ligereza sin compromisos? La pinsa puede ser una respuesta. Pero atención: elegir una base ligera no basta si luego el relleno es pesado, lleno de salsas o ingredientes procesados. El verdadero secreto —como ya lo hemos subrayado muchas veces en estas páginas— es el equilibrio. La ligereza de la pinsa solo tiene sentido si seguimos esa misma línea al elegir los otros ingredientes.

Por eso hoy hablamos de la pinsa bresaola, una combinación que funciona: por un lado, una base crujiente y de alta digestibilidad; por el otro, un ingrediente magro, proteico, sabroso pero nada invasivo. Utilizada correctamente, la bresaola se convierte en el compañero ideal para quienes buscan un plato fresco, equilibrado y satisfactorio. Y cuando se acompaña con rúcula, parmesano, stracchino u otras combinaciones bien calibradas, el resultado es un plato que, además de ser delicioso, se prepara en pocos minutos.

La bresaola, un embutido que se adapta a todo

La bresaola tiene una historia y un posicionamiento únicos en el mundo de los embutidos, precisamente porque logra equilibrar sabor y ligereza. Procedente de cortes nobles de carne de vacuno y curada naturalmente, es rica en proteínas, baja en grasas y fuente de hierro y vitaminas del grupo B.

Se puede comer sola, con un poco de aceite de oliva y unas gotas de limón, pero su verdadera fortaleza está en su versatilidad. No domina, no resulta pesada, y se acompaña de forma inteligente con otros ingredientes. ¿Rúcula y parmesano? Un clásico. ¿Stracchino o queso de cabra? Más suaves y cremosos. Tomates secos o frescos, higos, miel, incluso frutos secos: la bresaola soporta bien las combinaciones dulces y saladas, prestándose a mil combinaciones.

Calorías de la bresaola: un alimento ligero y sabroso

La bresaola es un ingrediente ligero pero lleno de sabor: basta pensar que 100 gramos contienen en promedio unas 150 calorías, con muy poca grasa y un buen aporte proteico. Por eso es perfecta también para preparar una pinsa ligera, que sacia sin ser pesada. Bresaola y pinsa, de hecho, comparten esto: ligereza, digestibilidad y sabor, sin renunciar al placer de comer.

¿La única precaución? No exagerar con los aderezos ni con ingredientes dominantes. La bresaola tiene un sabor delicado pero inconfundible, que merece ser realzado, no tapado. Esta capacidad de combinar con todo la hace perfecta para quienes aman experimentar: puedes combinarla con ingredientes de temporada, elegir combinaciones según tu estado de ánimo o la ocasión, e incluso jugar con la presentación, porque la vista también cuenta.

Pero vamos al grano: te proponemos cinco recetas de pinsa bresaola. Desde la más tradicional hasta otras un poco más creativas, todas tienen dos cosas en común: se preparan rápidamente y respetan el concepto de ligereza, sin renunciar al sabor.

Cinco recetas de pinsa bresaola

La base es siempre la misma: una pinsa Di Marco ligera y crujiente, que se hornea en 5 minutos y está lista para rellenar. El resto depende de ti: si quieres seguir con lo clásico o probar algo nuevo. Aquí tienes cinco ideas que funcionan.

Pinsa bresaola con rúcula y parmesano: el gran clásico

Es la combinación más popular, un gran clásico de la cocina ligera. La pinsa se calienta ligeramente en el horno (los habituales 5 minutos) hasta que queda crujiente por fuera y suave por dentro; luego se añaden las finas lonchas de bresaola, la rúcula fresca (mejor si está ligeramente aliñada con aceite de oliva y limón) y, por último, lascas generosas de parmesano o grana padano. Atención con el limón: si se exagera, puede tapar todo el sabor. Unas gotas son perfectas.

¿Por qué probarla? Porque está equilibrada, pero sobre todo es fresca, sabrosa y ligera. Perfecta para una cena rápida, una merienda después del entrenamiento o para compartir con amigos. En 10 minutos (máximo), está lista.

Pinsa bresaola con stracchino: la cremosa

La base de la pinsa se unta en frío con stracchino, luego se añaden las lonchas de bresaola, la rúcula fresca y una pizca de pimienta negra. Cualquier variante creativa es bienvenida, pero con moderación: el sabor del stracchino debe notarse.

¿El punto fuerte? El contraste entre la cremosidad del stracchino y el sabor suave de la bresaola. Es una receta satisfactoria pero no pesada, ideal para quienes buscan un sabor envolvente sin exagerar.

Pinsa bresaola con higos y nueces: ¿dulce o salado?

Una propuesta que juega con el equilibrio entre lo dulce y lo salado. Después de calentar la pinsa, se añaden finas rodajas de higo fresco (en temporada), bresaola, nueces picadas groseramente y unas hojas de menta. Un chorrito de miel (solo un chorrito, dijimos) en crudo puede ser el toque final perfecto.

¿Por qué funciona? Porque es elegante, sorprendente y perfecta para un aperitivo o una cena de verano. Las nueces aportan crocancia, los higos dulzura y la bresaola une todos los sabores. Es un plato que, si lo compartes, puede hacer especial tu velada y la de tus amigos.

Pinsa bresaola con queso de cabra y calabacines a la plancha: la ligereza en persona

La base de pinsa se cubre con rodajas finas de calabacín a la plancha, bolitas de queso de cabra fresco y bresaola. Si se desea, se pueden añadir algunas semillas de calabaza tostadas para darle un toque crujiente.

¿Qué la hace única? Es ligera pero muy satisfactoria, gracias a la cremosidad del queso y al toque vegetal del calabacín.

Pinsa bresaola con tomates confitados y burrata: una idea golosa

Los tomates cherry se hornean con un chorrito de aceite, sal y azúcar durante 20 minutos a 160°. Una vez listos, se colocan sobre la pinsa junto con lonchas de bresaola y una burrata en el centro. Se completa con unas hojas de albahaca fresca. Sí, en comparación con las otras recetas, lleva unos minutos más, pero el resultado vale la pena.

¿Por qué funciona? Es una receta que conquista por la suavidad de la burrata y el sabor intenso de los tomates, pero sin resultar pesada. Ideal también en versión gourmet.

Pinsa bresaola: una ligereza deliciosa

Comer ligero no significa comer aburrido. Estas cinco recetas lo demuestran: rápidas de preparar, sabrosas de comer, perfectas para compartir. Y si quieres un consejo sobre la pinsa (sí, claro, somos parciales), una pinsa Di Marco clásica o en versión snack puede convertirse en tu mejor aliada.

Últimas novedades del

MUNDO DE LA PINSA